En las últimas semanas ganó dos torneos y fue subcampeón en otro fuera del país y gracias a ello se ubica en el puesto 67 a nivel mundial en su categoría. Lleva en la sangre este deporte, pues su padre fue un destacado tenista.
Bolivia tiene
tenistas de gran nivel a nivel junior y profesional, pero también destaca a
nivel máster, como sucedió hace unos años con Ramiro Benavides (+). En la
actualidad hay un deportista que brilla por luz propia: Hrvoje Eterovic, mejor
conocido como “Chichi” Eterovic, quien en las últimas semanas se consagró
campeón en dos torneos internacionales y fue segundo en un tercero para escalar
más de 150 puestos y ubicarse en la casilla 67 a nivel mundial en la categoría
más de 60 años.
Del 19 al 24 de
mayo compitió en MT400 Bogotá, en Colombia, donde superó cada ronda hasta
vencer en la final al local Juan Manuel Plata (6-3 y 6-1). Gracias a ello sumó
400 puntos para el ranking internacional.
Del 24 al 30 de
mayo volvió a competir, esta vez en el MT400 Lima, en Perú, donde se impuso en
los tres partidos que disputó en su grupo y por ello se quedó con la corona. De
esa manera añadió otros 400 puntos.
Gracias a esos
triunfos accedió a jugar uno de los torneos más importantes de Sudamérica en su
categoría: el MT1000 Lima (13-21 de junio), donde ganó cuatro rondas para
instalarse en la final, instancia que no la pudo jugar por una lesión en su
hombro.
Por llegar hasta
esa fase adquirió 700 puntos, que sumados a los otros 800, llegó a 1.500 y con
ello escaló 159 puestos para situarse en el 67.
“Muy contento”
La Federación
Boliviana de Tenis (FBT) se contactó con “Chichi” Eterovic y le hizo una entretenida
entrevista por Zoom para conocer sus impresiones por sus logros deportivos,
pero sobre todo, para conocer su vida.
“Jugué el MT1000
Miraflores, que es el más importante de Sudamérica y el de mayor prestigio.
Llegué a la final, que no la pude jugar porque me lesioné, pero fue una muy
buena participación. Le gané en cuartos de final a Claudio Rojas Trivinos, un
chileno que ha sido uno del mundo en 2017, también me ganó en Miami en un
Mundial, y es una persona que ha ganado este torneo de Miraflores siete veces”,
contó el tenista nacional.
Su desempeño le
dejó feliz y espera seguir por ese camino. “Todo eso me dio un impulso
importante en el ranking para llegar al puesto 67. Estoy muy contento, es mi
primer año en 60 años. Me comencé a preparar en septiembre del año pasado con
un trabajo físico importante, además del tenis, y muy contento porque cuando
uno le pone esfuerzo y dedicación a las cosas, los resultados se dan”.
Para agosto tiene
pensado competir en cuatro torneos europeos: “en Holanda, España, Eslovenia y
Croacia”.
“Es algo que
quería hacer hace mucho tiempo, de jugar en Europa un pequeño circuito y estoy
ahora focalizado en eso, seguir trabajando en este mes que queda para llegar
bien a la gira”.
En cuanto a su
objetivo para este año, apunta a “poder jugar torneos y en cada instancia estar
en las etapas finales, y si hay resultados de puntos, bienvenidos. El circuito
Másters toma los cuatro torneos de mejor nivel para el ranking, no importa cuántos
uno juegue, tengo tres y me falta uno para completar los cuatro. Después quiero
ir reemplazando los puntos de 400 por 700 para estar más adelante; el primer
objetivo es completar la gira de Europa siendo el protagonista en cada uno de
los torneos”, apuntó.
Lleva el tenis
en la sangre
Su pasión por el
tenis nació de pequeño y el principal impulsor fue su padre Hrvoje (+), un
destacado tenista boliviano que obtuvo muchos logros internacionales.
“Mi padre ha
tenido una trayectoria muy importante; en octubre del 2024 fue su último ITF
con 92 años en la categoría de 80 años porque no había gente de su edad. Su
trayectoria ha sido muy amplia, de las personas que más tiempo se ha mantenido
en posiciones destacadas en Bolivia e internacional, ha ganado este torneo de
Miraflores un año y finalista en otro”.
También recalcó
que “jugó el Mundial en Croacia, quedaron en quinto puesto como equipos,
entonces tengo el objetivo de por lo menos igualar ese récord de mi padre”.
“Chichi” comenzó
a la edad de ocho años en el tenis, deporte que lo practicó en su juventud
hasta llegar a la universidad y gracias a su bien nivel defendió los colores de
Bolivia en la Copa Davis: en 1987 contra Ecuador, en 1988 ante Cuba y en 1989
frente a República Dominicana.
En el duelo ante
los cubanos tuvo como compañero de equipo a Mario Martínez, el mejor tenista de
la historia de Bolivia.
Por último, antes
de finalizar su entrevista con la FBT, espera que más tenistas seniors sigan en
actividad entrenándose y compitiendo, ya sea a nivel local o internacional.
*Crédito de foto: Chichi Eterovic.

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